PROGRAMA DE PERROS GANADORES
GRUPO LOBO
Grupo Lobo es una asociación ambiental no gubernamental, independiente y sin fines de lucro, reconocida con el Estatuto de Utilidad Pública. Fundada en 1985, su misión es trabajar para la conservación del lobo y su ecosistema en Portugal, esforzándose por establecer las condiciones legales, ecológicas y socioeconómicas esenciales para la conservación efectiva de la población de lobos. Además de estudios científicos sobre la especie y un programa de educación y sensibilización ambiental, con el objetivo de promover el conocimiento sobre el lobo, especialmente entre el público escolar, desarrolla acciones de conservación aplicada para facilitar la convivencia de las comunidades rurales con el lobo.
Una de las principales causas de amenaza a la supervivencia de la especie son los conflictos con el Hombre, que resultan fundamentalmente del daño económico que el lobo provoca a los animales domésticos, de los que se ve obligado a alimentarse ante la escasez de sus presas salvajes, como como el corzo o el ciervo. El uso de perros boyeros para proteger a los animales domésticos de los ataques de depredadores forma parte del sistema tradicional de pastoreo en la cuenca mediterránea. Debido a su eficacia y facilidad de aplicación, se ha fomentado el uso de estos perros en el ámbito de las acciones de conservación de varios depredadores en peligro de extinción, como el lobo.
En Portugal, Grupo Lobo trazó en 1987 una línea de actuación encaminada a recuperar y promover el correcto uso de estos perros, pertenecientes a razas nacionales, como forma de mejorar la protección del ganado y reducir así los conflictos con el lobo, contribuyendo activamente a la conservación de este depredador en Portugal.
El Programa Cão de Gado, que el Grupo Lobo desarrolla de manera efectiva desde 1996, ya apoyó a cerca de 400 ganaderos en toda el área de distribución del lobo, habiendo entregado cerca de 700 perros de las cuatro razas nacionales: el Cão da Serra da Estrela (al menos de corta y pelo largo), el Cão de Castro Laboreiro, el Rafeiro do Alentejo y el Cão de Gado Transmontano.
En una primera fase, se seleccionan los productores que se involucrarán en el proyecto y los cachorros. Estos luego se colocan junto con el ganado, a partir de los 2 meses de edad (después del destete y las primeras vacunas), para establecer los lazos sociales necesarios para que puedan proteger al ganado cuando crezca. Desde entonces, los perros son monitoreados regularmente por el equipo de Grupo Lobo y, cuando alcanzan la edad adulta, alrededor de los 18-24 meses de edad, son evaluados. Los resultados obtenidos confirman una alta eficacia, con una disminución general de los daños (en número de ataques y animales afectados), una valoración muy positiva del rendimiento de los perros por parte de los técnicos y productores implicados, que también revelan una gran satisfacción con sus perros. .
Uno de los aspectos que caracteriza a este Programa es el apoyo que se brinda a los productores ganaderos, en varios niveles (ej. aspectos técnicos y legales, manejo de reproducción y registros, atención veterinaria y alimentación de perros), así como el seguimiento del desarrollo físico y comportamiento. de los perros, velando siempre por su bienestar. Esto permite aumentar la eficiencia de los perros, corrigiendo a tiempo los problemas de comportamiento y adecuando los sistemas de manejo, además de reducir su mortalidad. También permite establecer una relación de mayor confianza con los productores, lo cual es fundamental para impulsar el éxito y expansión del Programa y contribuir a una mejor convivencia con el lobo.
En el ámbito del Programa Perros Boyeros se desarrollaron varias líneas de investigación sobre diversos aspectos relacionados con su uso y las razas de perros boyeros, a saber, estudios demográficos, genealógicos, morfológicos, genéticos y comportamentales. Estos estudios han proporcionado información muy útil para un mejor manejo y comprensión de los mecanismos que influyen en la eficiencia de estos perros.
También cabe destacar la colaboración con otros proyectos, equipos de investigación y organizaciones conservacionistas, que en algunos casos se tradujo en la selección y envío de ejemplares de razas nacionales a otros países. También se desarrollan iniciativas de promoción del ecoturismo, enfocándose no solo en el patrimonio natural y cultural asociado con los lobos y el pastoreo, sino también involucrando a los perros y productores ganaderos que colaboran en el Programa, beneficiando a la comunidad local y brindando experiencias únicas a los turistas participantes.
Al mismo tiempo, el Programa de Perros Boyeros ha contribuido al mejoramiento y conservación de las razas de perros boyeros nacionales, algunas de las cuales también se encuentran en peligro de extinción. En este contexto, destacamos la promoción y el apoyo a la inscripción de ejemplares en el Libro de Origen Portugués/Registro Inicial (realización de exámenes de raza y pruebas de paternidad, cuando sea necesario) y también la colaboración con criadores caninos, clubs de raza y con el Kennel Portugués. Club. También cabe destacar la participación en exhibiciones, concursos y exposiciones caninas, para dar a conocer las razas y los ejemplares utilizados en la protección del ganado.
Además de contribuir a la conservación de las razas lobo y canina, el Programa Cão de Gado ha contribuido a: sensibilizar a los ganaderos sobre el bienestar de los perros pastores; promover su correcto uso y reconocimiento como método eficaz de protección del ganado; y maximizar la rentabilidad de los sistemas de producción ganadera extensiva, en particular los más tradicionales, preservando las razas autóctonas de ganado que suelen estar asociadas a ellos.
Para que los perros boyeros continúen siendo un activo en la conservación del lobo, es importante crear las condiciones que promuevan su uso efectivo por parte de los productores ganaderos, en particular: proporcionando el apoyo técnico y económico adecuado; crear un estatuto y un marco legal que tenga en cuenta el papel específico de estos perros; sensibilizar a la sociedad sobre su importante función, a saber, los turistas que recorren las zonas de pastos donde se utilizan estos perros para proteger el ganado; establecer un sistema de certificación de la calidad (eficacia) de estos perros; y valorando las razas nacionales – no está de más enfatizar la correlación entre la conservación del lobo y las razas nacionales de perros boyeros, que facilitan la convivencia entre el depredador y las comunidades rurales.